Hotel Residenza Elisabetta 4*
Servicios principales
-
Wi-Fi
-
Aire acondicionado
-
Mascotas
Ubicación
Los huéspedes del Hotel Residenza Elisabetta Verona, de 4 estrellas, pueden disfrutar de acceso a la iglesia de Santa Anastasia, enclavada a unos 5 minutos a pie. La pensión está equipada con a sus huéspedes Wi-Fi en toda la propiedad.
Este hotel te sitúa en pleno corazón de Verona, a tan solo 1 km del Arena de Verona. La Vía Mazzini está enclavada al alcance del Residenza Elisabetta Verona, mientras que la Piazza delle Erbe está enclavada a tan solo 150 metros. Este alojamiento está enclavado a unos 10 minutos a pie de la Casa de Julieta. La parada de autobús Via Venti Settembre 7 III, que ofrececonexión directa con las atracciones y lugares principales de la ciudad, se encuentra bastante cerca del hotel.
Las habitaciones aptas para alérgicos disponen de una tv de pantalla plana con canales vía satélite y están amuebladas con ventanas insonorizadas. Las habitaciones tienen cuartos de baño privados con un inodoro separado y una ducha. Entre los extras se incluyen un secador de pelo y toallas de baño ofrecidos en los baños privado con un bidé, un inodoro separado y una ducha. Los huéspedes pueden disfrutar de la vista a la ciudad del Residenza Elisabetta.
El restaurante La Taverna di Via Stella, situado a una distancia de 200 metros del establecimiento, sirve una amplia selección de platos de cocina mediterránea.
Reseña de un crítico de hotel
Recientemente tuve el placer de alojarme en Residenza Elisabetta durante la Navidad, y debo decir que fue una experiencia memorable. La ubicación, en pleno centro histórico de Verona, es simplemente perfecta para aquellos que desean adentrarse en la rica cultura y gastronomía de la ciudad. La atención de Andrea y su familia fue excepcional, siempre dispuestos a asegurarse de que nuestra estadía fuera agradable. Además, el apartamento estaba perfectamente equipado con una pequeña cocina, ideal para preparar un café o un ligero snack, complementado por un desayuno italiano increíble que nos dejaban a la puerta cada mañana: una bandeja con embutidos recién cortados y deliciosos croissants. La limpieza y el confort del lugar, junto con la amabilidad de sus anfitriones, realmente me hicieron sentir como en casa. Definitivamente, un lugar al que volvería con gusto.